Importante Sarcófago de América en lamentable abandono

Ramón Palacio Better

Es impresionante el palpable abandono del sepulcro del Libertador Simón Bolívar en la Iglesia Básica Catedral de Santa Marta, cuyas lapidas de mármol y bronce están inservibles y muy destruidas por el tiempo y que siguen siendo hoy los únicos testigos presenciales de tan importantes acontecimientos de la época. Pareciera que no se respetara la memoria de tan grande héroe, el Padre de la Patria.  Su corazón se encuentra guardado en una urna de plomo y en algún lugar de los enormes y anchos muros en ladrillo de barro cocido que conforman la Basílica y escondido por el cura párroco, en momentos en las que se iniciaba al interior de la Basílica, un voraz incendio protagonizado por los motines y refriegas entre liberales y conservadores de la ciudad.

Sinembargo, aun hoy a pesar de los grandes avances de la tecnología para encontrar la urna que contiene el corazón del Libertador Simón Bolívar, no han habido suficientes esfuerzos ni vocación alguna por los mandatarios y gobiernos precedentes, ni tampoco ha sido del interés de quienes han tenido y tienen la obligación de encontrarla, como parte del gran compromiso de un gesto fraternal de la comisión repatriadora binacional que accedió finalmente al repatriar los restos del Libertador en 1842, en dejar a que el corazón y las entrañas de Bolívar, permanecieran siempre aquí, en Santa Marta.

Esta hidalga Villa de Santa Marta se convirtió durante doce años que permaneció el Libertador sepultado en la Catedral, en un Sarcófago abrumador, como lo es París, también Roma, Madrid y muchas otras que tutelan cenizas inmortales. Durante este tiempo de nuestra historia Santa Marta recobra su tradicional posición histórica, cultural, social y además turística, de inigualable comparación por la indiscriminada congregación de gentes de todas las edades y clases, provenientes de diferentes partes del mundo y especialmente de los países bolivarianos liberados por el Héroe. Aquí fueron sepultados los restos del Libertador más importante de América. Desde ese entonces La Villa de Santa Marta se convirtió en una ciudad bolivariana por excelencia y antonomasia.

La Quinta de San Pedro Alejandrino, La Basílica Catedral de Santa Marta, La sepultura del Libertador (principal sarcófago de Colombia), La Casa Colonial Sede de la Sociedad Bolivariana del Magdalena, Los bustos y Estatuas del Libertador, la Plaza de Bolívar de Santa Marta, primera plaza publica de Colombia, por lo que observamos los samarios y magdalenenses, no han sido de mucho interés, ni de importancia para los últimos cuatro  gobiernos nacionales que le han precedido.

En 1882 se inicia la construcción del ferrocarril, posteriormente en 1883 la ciudad contaba con mas de 12 mil habitantes. En 1894 la Villa de Santa Marta ya tenia luz eléctrica, en 1896 el gobernador del Magdalena, Dr. Francisco Escobar, funda la Sociedad Boliviana del Magdalena mediante decreto No. 32 del 12 de marzo ese año. Integrada por distinguidos ciudadanos y personalidades de la Villa de Santa Marta, anchurosa puerta de la historia americana, que desde entonces y sin animo de lucro, han sido rigurosos guardianes y escoltas de las depositarias y sagradas reliquias, redimidas y santificadas por el dolor en las entrañas de estas tierras que supieron recibirlas, no como unos despojos mortales, sino como una semilla de prodigiosa fecundidad, que aquí hallo tierra buena y fértil para rendir las copiosas cosechas que se siguen desgajando a lo largo de los siglos con el nombre de Simón Bolívar.

El presidente de Colombia, Dr. Belisario Betancur Cuartas ordeno atraves de su Ministro de Obras Publicas y Transportes de ese entonces, la compra de una vivienda caracterizada por su estilo colonial y construida en el año de 1745 del siglo XVIII ubicada en la calle 17 No. 3-72  costado sur de la llamada calle grande y cedida exclusivamente a la Sociedad Bolivariana del Magdalena, como consta en la escritura publica No. 142 de febrero 10 de 1983 de la Notaria Segunda. El Subdirector del Distrito de Obras Publicas No.2, mediante Acta de fecha 11 de febrero de 1983, hizo entrega de la nueva sede  al Dr. Rafael Amaris Maya presidente de la Sociedad Bolivariana en ese periodo.

Desde entonces nuestra consagrada comunidad bolivariana, en todas las épocas, asiste, desarrolla y cumple en dicha sede, los programas históricos, culturales, sociales, y reúne a su Junta Directiva todas las semanas ininterrumpidamente cumpliendo con los ordenamientos legales estatutarios que la rigen. También realiza las ceremonias correspondientes a los aniversarios del Libertador Simón Bolívar, en el día de su natalicio, en el día de su onomástico y especialmente en el día de su muerte, actos que terminan en la Quinta de San Pedro Alejandrino, durante todos los años y que han contado con la presencia de los presidentes de todos los países bolivarianos y distinguidas personalidades y ciudadanos descollantes de la vida nacional e internacional. 

Porque mientras en el horizonte de nuestra histórica ciudad, brille, como un astro de primera magnitud, el espíritu del Libertador Simón Bolívar, seguirá palpitando viva y promisoria, la luz de una nueva esperanza de redención para Colombia.

Sin embargo, a pesar de estos positivos e importantes esfuerzos logrados por el Doctor Betancur en 1983, no hemos contado nuevamente con el apoyo y respaldo sucesivo por parte de los gobiernos nacionales subsiguientes, para mantenerla y sostenerla, como tampoco para difundir institucionalmente, en las distintas regiones del departamento, de una mejor forma logística, las importantes y necesarias tareas de esta gran obra bolivariana.

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SANTA MARTA 1 DE DICIEMBRE DEL AÑO 2002.